"Un año más tarde, el 3 de diciembre de 1967, el Dr. Christian Barnard realizaba en el hospital Groote Schur de Ciudad del Cabo el primer transplante cardíaco [...] El transplante de corazón no solo suscitó la degradación a mero músculo cardíaco de un órgano al que se le había dado gran importancia cultural, sino que suscitaba serios interrogantes éticos a cerca del consentimiento del donante y, sobre todo, a cerca de la determinación de su muerte. Precisamente la Harvard Medical School [...], marcaba poco después unas directrices que iban a tener una gran relevancia en los años posteriores. La comisión que propuso esas directrices contaba con la presencia de un teólogo: ya se percibió, por tanto que se estaba ante una problemática que desbordaba a los propios especialistas médicos."
Decir de la presencia de un teólogo en cualquier comisión de cualquier tema que está debida a que el tema desborda a los especialistas en otro tema es una asociación infundada.
Si los especialistas de un tema X no pueden abarcar otro tema Y, es razonable que si se establece una comisión para el tema Y, se llame a especialistas de temas que no sean X y que sean complementarios al tema X para poder abarcar el tema Y.
Decir que si hay un tema Y que no puede ser abarcado por los especialistas del tema X, entonces ello implica que hay que acudir a especialistas de temas no-X, no implica que haya que recurrir a especialistas del tema Z.
Me explico. Si hay un dilema ético en torno al transplante cardíaco que no puede ser abarcado por los especialistas médicos, entonces si se establece una comisión para el estudio o lo que sea de ese dilema, habrá que recurrir a especialistas de otros temas, por ejemplo éticos, filosóficos, jurídicos, políticos, de otras disciplinas científicas, o lo que sea, incluso si se quiere, de temas religiosos. A cualquiera de ellos, a varios o a todos, pero no a alguno en concreto.
Estar desbordado implica acudir a cualquier otro. Pero acudir a cualquier otro no implica acudir a uno concreto.
Por tanto, decir que estar desbordado implica acudir a un teólogo, es una asociación infundada. Si se recurrió a un teólogo fue por alguna razón distinta a la de estar desbordado.
Por otro lado, decir que la demostración empírica de la posibilidad médica de transplantar un corazón de un ser humano a otro degrada a mero músculo cardíaco a un órgano con gran importancia cultural es también una asociación infundada.
Cuando no se sabía si el corazón podía transplantarse o no, se le dio gran valor cultural a ese órgano. Pero si se le dio incluso sin poder descartar la posibilidad de que si se pudiera transplantar, eso quiere decir que el valor cultural del órgano es independiente de esa posibilidad.