martes, 14 de diciembre de 2010

Hipótesis histórica (alcanzada por el procedimiento de conjetura inverosímil)

La historia del ser humano es la historia de los grandes cabreos.

Sólo cuando aparece alguien con un cabreo monumental se producen cambios. Tiene que haber alguien que llegue, vea lo que hay a su alrededor y piense "vaya puta mierda" para que se puedan desencadenar los procesos de cambio. Además, ese pensamiento tiene que enquistarse, metastasiar y propagarse por toda su mente para que el cabreo alcance el nivel de monumental, de "acojonante". Sólo así se pueden alcanzar los niveles de energía y testarudez necesarios para desencadenar los procesos de cambio.

Algunos ejemplos: Platón, Pablo de Tarso, Alejandro Magno, Atila, Napoleón, Marx, Hitler, Bush

martes, 7 de diciembre de 2010

Protréptico

Aristóteles escribió un protréptico para la filosofía que no nos ha llegado. Aquí pongo mi versión:

"Si no lees, leen por ti.

Si no piensas, piensan por ti.

Si no hablas, hablan por ti.

Si no escribes, escriben por ti.

Si no actúas, actúan por ti.

Conclusión: Si no vives, te quitan la vida.

Corolario: Si no eres literatura, política y filosofía eres un gilipollas y «mereces fenecer en el retrete entre heces que defeque Peret»"

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ignorancia (in)vencible

No se trata de que alguien se pueda instalar en un punto de vista, posición argumentativa, perspectiva, actitud, etc, llamémosle como se quiera, desde el cuál cualquier proposición, tesis, comentario, teoría, etc, llamémosle como se quiera, es absurdo, falso, una tontería, etc, llamémosle como se quiera, porque todo es vanidad, o todo es relativo, o todo vale, o lo contrario es dogmatismo, etc, llamémosle como se quiera.

Se trata de que si alguien hace eso, otro alguien le puede pegar un puñetazo en la boca y romperle los dientes. Y luego vete y averigua y di lo que quieras y apela a la moral o lo que quieras.

Y da igual que ante lo anterior, alguien lo coja y diga "es que eso también es absurdo, falso, una tontería, etc, llamémosle como se quiera, porque todo es vanidad, o todo es relativo, o todo vale, o lo contrario es dogmatismo, etc, llamémosle como se quiera.", porque el puñetazo en la boca seguirá esperando a que alguien termine de hablar.

martes, 23 de noviembre de 2010

Obligación y fuerza

Parece obvio que no se puede obligar, si no es por la fuerza, a otra persona a hacer algo que no quiera. Tampoco se puede obligar a creer. Pero en esto, por contra, la fuerza puede no ser suficiente.

Lo más contrario a una iglesia universal es el fideísmo. Al menos eso parece. Bien pudiera ser esto debido a que el fideísmo enseña que la fuerza (también la de la razón) es insuficiente para la creencia, al menos para obligar a creer. Pues una iglesia universal, en el fondo no es más que una estructura de poder basada en obligar a la creencia. Y a la forma de vida que de ella se deriva...

lunes, 15 de noviembre de 2010

Género humano (un esbozo)

Aristóteles decía que el género es la generación continua de individuos de la misma especie, por lo que el género humano sería la generación continua de individuos de la especie humana.

Sin embargo, hablar de especie o de género es presuponer que hay algo en común en una multiplicidad de individuos, y además, ese algo es relevante. Trivialmente, desde un punto de vista científico, digamos médico o biológico, hay ese 'algo' relevante, o incluso muchos 'algos', la única cuestión interesante es el qué. Pero desde un punto de vista teológico, o desde un punto de vista filosófico, o desde un punto de vista político, o desde un punto de vista literario (artístico) no es igualmente evidente que haya algo común [porque NO se presupone que lo haya].

Por ejemplo, para un judío, hay una razón teológica que distingue a unos humanos (el pueblo elegido) de otros. Otro ejemplo: para un nacionalista hay una razón política que distingue a unos humanos (los compatriotas) de otros.

La pregunta filosófica, tiende a referirse antes a la distinción de tipos humanos, dando por supuesta la comunidad, que a la distinción de unos humanos con respecto a otros [y esto no se contradice con lo expuesto en párrafos anteriores]. Aristóteles distinguía varios tipos de vida humana, no poniendo por encima al filósofo, por cierto.

Sin embargo, la candidez filosófica que lleva a presuponer esa comunidad, puede fácilmente desmoronarse al observar la apariencia y conducta de un cani: ¿Cómo es posible, pongamos por caso, que Richard Rorty y un cani sean de la misma especie? Hace falta una justificación.

Una respuesta como la de Huxley en Un mundo feliz es sugerente, pero al cabo, parte con la facilidad de la ficción, y por tanto es filosóficamente insatisfactoria.

miércoles, 27 de octubre de 2010

El filósofo currela

Hoy día, parece que los aspirantes a filósofo tienen que pasar también por el aro de la división fordista-taylorista del trabajo. Son currelas en la fábrica de producción académica para poder confeccionarse un currículo con el que competir, con un mínimo de garantías, por una simple plaza de profesor.

Para ello, obviamente han de escribir. Y mucho.

Espero que ni se crean ni sientan una sola palabra de aquello que escriben en tales circunstancias, a no ser por mera casualidad.

miércoles, 6 de octubre de 2010

"Hay que leer y no leer"

En ocasiones se dice que Inmanuel Kant fue el primer filósofo que era, además, profesional de la filosofía, en tanto que su trabajo era ser profesor de filosofía en una institución de similares características a nuestras actuales Universidades.

Wittgenstein solía expresar su aborrecimiento con respecto al profesional de la filosofía. Nunca quiso ser profesor y cuando tuvo que ejercer, ciertamente lo hizo de un modo muy peculiar. Pero aunque se empeñara en negarlo, leía mucho.

Entre medias, Nietzsche profirió una cierta crítica al academicismo, diciendo algo así como que el académico anda siempre manejando grandes cantidades de bibliografía, lo cuál impedía el ejercicio del pensamiento. Pero ¡caray! cuánto había leído ya para entonces y siguió leyendo después.

Yo me acuerdo de Locke, trabajando en régimen semi-esclavista como secretario de aristócratas para poder dedicarse a sus investigaciones filosóficas, para las que, obviamente manejaba importantes cantidades de bibliografía.

En cualquier caso me pregunto cómo fueron capaces de escribir, y más aún de hacerlo bien. Porque cuanto más se lee, más se es consciente de las imprecisiones que comete uno al escribir. Y al tiempo, cuanto menos se lee, suponiendo que uno haya leído algo, más consciente se es de la ignorancia que se refleja al escribir.

En otra ocasión relacionaré esto propiamente con la academia.